Igual que la entrada anterior, esta ha salido doble, pero supongo que el resultado total será más corto porque no tengo tanto testimonio gráfico.
23.09.10
Ya os vais haciendo una idea de mis mañanas, 7:30, inquilino durmiendo a mi vera, Mini Zimtos, etc. Por eso me salto esa parte y vamos a lo interesante. Eso sí, el día que me acabe la caja de Mini Zimtos, no tengáis la menor duda que lo comunicaré.
En principio la tarea de hoy era bajar a recoger la bici a la universidad de Patri, pero al final las cosas se complican y no surge la ocasión. Hoy me ha retado a un duelo nada más y nada menos que una secadora germana (Trockner). Y claro, adivinad quien ha terminado ganando… El hombre no tiene nada que hacer contra las máquinas, hay que asumirlo.
- 10:00. Tras las labores matutinas decido que no puedo arrugar la nariz y emitir un sonido tal que “ughh”cada vez que entro en la habitación, por lo que, como tengo algo de ropa sucia acumulada, le comunico a Enrique que voy a poner una lavadora y que me de la sudadera porque si no va a salir andando sola. Tras un comentario de “pareces mi madre” (lo siento, es que estamos 24 horas bajo el mismo techo y yo tengo unos límites), me la da junto a otra bolsa con más cosas suyas(luego le comuniqué lo bien que olía su bolsa...). Bajo mis tres plantas, le echo 50 céntimos a la lavadora y con un detergente que alguien olvidó en mi habitación, me veo bastante suelta para ponerla.
Sí, he puesto muchas lavadoras en mi vida, pero no, ninguna que tenga las instrucciones en alemán (para todo hay una primea vez). 30ºC, programa que me parece para ropa normal, carga normal, y “play”. Me subo a la habitación y hago tiempo.
- 11:00. Vuelvo a bajar. Aquello sigue en marcha, pero además acaba de aparecer en una pantalla “29 min”. Me subo, tres plantas y a las 11:30 otra vez para abajo. La ropa sale limpia y todo huele decentemente bien, incluida la sudadera. Vamos a la secadora. Vaya, esto con tantos números y tantos letreros sí que no lo entiendo. Pongo lo que yo creo que es el programa normal-intermedio, básicamente el que había dejado puesto la persona anterior y subo las tres plantas.
- 12:05. Bajo porque creo que mi ropa se va a incendiar. Yo viví 3 años en un colegio mayor, en el cual, si dejabas la ropa, sobre todo las camisetas, más de 15 minutos, se te convertían todas en camisetas de tirantes tamaño Barbie. Sin embargo, aquello seguía marchando. Decido subir y vuelvo a bajar a las 12:20. Eso ya lleva casi 3 cuartos de hora, se acabó, la paro. Abro la secadora y todo está mojado. ¿Qué ha pasado entonces en estos tres cuartos de hora? No tengo más dinero pero hay que ponerla otra vez, por lo que tras mis 3 plantas hacia arriba y luego hacia abajo, 30 céntimos, pongo el único programa que entiendo, algo así como: 20 min warm Luft (20 minutos de aire caliente).
- 13: 00. De nuevo abajo, abro la secadora y la ropa sigue húmeda. Se está riendo de mí. Pero esta vez sí llevo 30 céntimos. Entre todos los paseos he descubierto en la pared una hojita con el nombre de cada programa (no, en el diccionario no venían las palabras técnicas), la cantidad de kilos y el tiempo de duración. Pongo el programa más corto que hay, el de 29 minutos aparte de aire frío/aire caliente. Saco antes las cosas de lycra que sí estaban secas.
- 13:30. Abajo de nuevo, vaya con mis gemelos. ¿Y por qué sigue funcionando si ya ha pasado el tiempo? A tomar viento, la paro, saco la ropa y está calentita, pero un tanto húmeda. Es decir, tras 1,40 euros y unas 15 veces las tres plantas de escalera, termina la ropa en el balcón y en las perchas de la habitación, porque ya no voy a perder más tiempo ni más dinero(A). Hoy por lo menos hace sol, el día que llueva no sé que haré.
- 13:45. Entre todas las subidas y bajadas, he ido preparando la comida y he comido. Hay una chica turca con nombre impronunciable para mí que nos ha invitado a sopa turca muy rica y yo a ella a macarrones, pero me han salido regular (sólo tenía queso, no tenía ni carne, ni bacon ni orégano ni nada).
Por la tarde ha subido Patri y el inquilino se ha marchado con Carlos tras mi petición, ya que Miguel volvió a España sin piso hace varios días. Ya mismo viene María Luisa, así que mejor. Nos hemos merendado un Apfelstrudel (un hojaldre típico relleno de compota de manzana calentito con dos bolas de helado de vainilla, qué cosa tan rica), un capuchino de vainilla y un latte macchiato especial (con chocolate y virutas de chocolate y espumita y tooodo) (B)
24.09.10
Hoy debería haber ido a IKEA. La calefacción está bien, pero un edredón se agradece. Además, necesito un colchón para María Luisa. IKEA está muy cerca de Freising, al parecer en Eching, a sólo 3 paradas de mi poblado. Cojo el plano de internet y me lo dibujo (no tengo impresora), además de copiar las instrucciones escritas. Cuadro horario de autobuses y me dirijo a la estación a las 16:30. Si cojo el cercanías de las 17:14 llego para el autobús que me llevaría a IKEA(C).
Por el camino, yo en mi mundo, veo que alguien se me queda mirando fijamente. ¿Lo conozco? Si no conozco a nadie. Faahre (Así se pronuncia al menos, pero creo que se escribe Fahrid). Es el argelino del otro día, el que me indicó sitios en Freising para comprar bicis (pregunté en su momento, mínimo 100 euros. Mi bici roja es mucho más “chachi piruli”) Se pone a contarme cosas, en realidad sólo quiere ayudarme, pero pierdo el tren. Tengo que coger el siguiente.
-17:34. Hora de salida del tren desde Freising, pero ya no llego al bus de las 17:47 en Eching. El siguiente es el último y pasa a las 18:47, por lo que utilizo mi plano y empiezo a caminar. En teoría son casi 2 km. Todo marcha, las calles coinciden hasta que llego a una disyuntiva. El plano me dice a la izquierda pero las indicaciones me mandan a la derecha. Es más fácil equivocarse entre links y rechts que haciendo un dibujo, por lo que giro a la izquierda. Visualizo una colina que tengo que subir y en todo lo alto parece que hay un puente. Seguro que debajo hay un río precioso, porque todo esto es muy verde y bonito.
Empecé a subir y por el camino veo un cartel en el que pone “Eching” y una raya en diagonal encima. En España eso significa que se acaba el pueblo ¿no? Por si acaso sigo hasta todo lo alto, pero no había un río debajo, había algo mejor, una autovía de 4 carriles en cada sentido. Hacia el frente, sólo campo verde y una carretera con su correspondiente arcén. Quizás y sólo quizás me haya equivocado de camino. Mejor doy la vuelta y esta vez giro hacia rechts en vez de hacia la izquierda…
Colina abajo, sigo la calle y todo parece más habitado. Incluso se observa alguna tímida tienda de pueblo.
Tras caminar bastante, llego a la Bahnhofstrasse (calle de la estación, todos los pueblos tienen una). Vaya, esta es la primera calle que cogí hace no sé cuantas horas. Ya mismo va a oscurecer, ya inventaré algo para que duerma esta mujer, pero me vuelvo a Freising.
Faltan 15 minutos hasta que llegue mi tren, por lo que me pongo a escribir esto. Se me ha olvidado mencionar que la estación de Eching no es una estación, es un apeadero de pueblo. Así que ni bar, ni personas físicas que te vendan en billete (sólo una máquina), ni techos ni nada. Tan tranquila estoy cuando me caen 2 gotas y miro hacia el cielo. Pero si está casi despejado. Para qué miro, en 3 minutos empieza a caer una tromba con sus truenos y todo. Menos mal que ha llegado el tren.
Que suerte, en Freising no llueve. Otra vez, para que pienso nada. Pretendía ir al supermercado pero sin avisar llega el precedente del diluvio universal. Bus a casa, comprando previamente lo imprescindible en la tiendecita de la estación (D) (es cara, pero no podía hacer otra cosa). Podréis pensar que exagero pero le enseñé a mi madre por la webcam los relámpagos y entre uno y otro no pasaban ni 5 segundos.
Conclusión del día, ni colchón, ni edredón, he visto un pueblo con un apeadero de cabras, una autovía y muchos relámpagos con viento y agua. Y por si alguien se lo ha preguntado, no, no tenía ni paraguas ni gorro de lluvia…
(A) la gracia total ha costado 1,4 euros
(B) Todo enorme y muy rico, pero no ha sido barato, 9,5 euros.
(C) Un billete para pasearte todo el día por las afueras, 5,20 euros.
(D) Tengo que comprobarlo
IKEA IKEA IKEA IKEAAAAAAA
ResponderEliminarVente a mi casa que te enseño en vivo y directo todo el catálogo¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
XDD
No pases mucho frio.........
Un besote mu fuerte y lo principal.... ESTUDIA¡¡¡ jejejeje
NO ES MAS RICO EL QUE MAS TIENE, ....
ResponderEliminarSINO EL QUE MENOS NECESITA¡¡¡¡¡¡
(Sr. Ikea)
Cuidado con sólo decorar tu casa al estilo Ikea, se empieza por una mesa de café y luego...(sí, está en polaco, es lo único que había)
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=rOx9uQ4cuJk
Me ha encantado el episodio de la secadora =)
Y menos mal que no tenías carne ni bacon para los macarrones, no creo que la turca se lo hubiera tomado muy bien...
Por cierto, todavía no me ha quedado claro de qué color es tu bici =P
Doy fe que parecia el diluvio,pero con mas truenos y relampagos.
ResponderEliminarRespecto a lo de la secadora,tanto Enrique como tu teneis suerte,si la pone Isa ya no tendriais ni sudadera,ni camisas,ni na.
Besos.
Rocio, corazón, un consejo... si te vuelves a encontrar con el argelino... parece que es un poco plomo... le das esquinazo. Una curiosidad, ¿Cómo balan las cabras alemanas? ;-)
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